- ¿Estás bien?
- Sí
- No parece, cuéntame, soy tu amiga y puedes confiar en mí.
- Estoy bien con todos, pero no conmigo. Lo siento.
- ¿Te acuerdas de las cosas que dijimos? Perdóname por todo: por lo que hice y por lo que no.
- Todo está en el pasado. Ahí permanece, ahí estará. El pasado en el pasado quedará.
"Hola, ¿cómo estás? Espero que bien, yo lo estoy (por si lo preguntas). El tiempo y la distancia se encargaron de todo, ¿verdad? Creo que así fue. Ya ha pasado un año y después de aquel suceso todo terminó. Fue una pena perder todo lo que habíamos conseguido, todo se acabó en menos de un minuto, todo se fue al vacío sin que alguien quiera aquello. Perdón por alejarme tanto y por aniquilar aquel rayito de luz que aún, con paciencia, nos iluminaba, pero no pude controlar lo que pasó después."
- Perdón por lo que vino después, no puede controlar mis sentimientos contigo. Lo que pasó tomó un rumbo que siempre quise que tome, no pude detenerlo, hice que nos alejemos mutuamente. Nunca me perdonaré eso, fui un tonto, ahora me doy cuenta de todo lo que perdí a tu lado por intentar algo más.
- Ambos cometimos errores muy grandes, no supimos cómo controlar todo lo que pasó. Ahora, creo, ya no tiene algún caso tratar de arreglar las cosas, el inicio fue nuestro final. La distancia, el tiempo, aun no ha cicatrizado ciertas heridas, lo mejor será separarnos aun más. Adiós.
- Lamento que este final inicie así, no quise que así acabe. Tal vez ya no tenga lógica retomar todo lo que perdimos. Tal vez ya no tenga lógica nada. Adiós, hasta que el tiempo nos vuelva a unir.
Adiós
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Agradeceré su critica, todos aprendemos en el camino.