<<Confrontalismo>>
"...caminaba por el litoral, todo estaba aparentemente solucionado. Pero no fue así. Señor, cuídese y dirija su caminar hacia el bien, olvide todo y mire siempre hacia adelante, sea fuerte y valiente -dijo otra persona con su voz más amable-. Las huellas en la arena de la playa permanecieron, ni el agua del mar quiso ayudar a aquel caminante a que olvide su pasado. Solo permanecía allí."
Operación rescate
Por años había pensado que aquel personaje era valiente y sin algún motivo por el cual baje la cabeza: me equivoqué. Con un saco al hombro siguió su rumbo recto y sin mirar lo que dejaba detrás, solo se fue y ya, desapareció cual nube en el cielo en un día soleado. Su arrepentimiento pudo más que su soberbia y eso sirvió para que se dé cuenta del gran error que estaba cometiendo, pero nunca me pude imaginar que llegaría a pedir perdón, un grande y sincero perdón.
Todo tiene un precio y el de este individuo con cabellera en punta, ojos rasgados y prominente nariz, fue mucho más grande que cualquier otro... y todo fue positivo. Admitir que se es soberbio es un gran paso, el arrepentimiento es el siguiente y el retorno al buen camino es la cumbre y ya lo había descubierto, con retraso, pero lo llegó a descubrir. Con una caminata apresurada volteó por aquella vieja esquina y se topó con su pasado, con el recuerdo de lo que algún día fue. Tormentoso encuentro.
En el pasado fue todo lo que ahora no es, eso es todo.
El encuentro con su familia se dio: abrazos, besos, cariños... todo lo que no tuvo lugar por un extenso periodo de tiempo. "Cambiaste demasiado -comentaba el hermano mayor- eso es bueno y placentero, me alegra que ahora sepas lo que fue malo y el punto de quiebre entre ambos, eso es bueno. Yo también me he dado cuenta de todo lo que nos ha pasado, largas historias de las que ahora me arrepiento, pero ahora eso forma parte del pasado y todo tiene que quedarse allí. Olvidemos todo."
Un paseo por aquí, otro por allá y todo parecía estar como antes, como si un nada hubiese sucedido. Estaban confundidos. El pasado estaba más presente aun y la sombra de lo que fueron seguía perenne en ellos, como un narrador omnisciente en la historia. Todo lo que en el pasado fue y ahora no es no se cumplió. La soberbia es difícil de combatir, la lucha entre dos yo es dura y extensa, él no tiene la culpa de no poder ganar la batalla contra algo que es más fuerte.
"¿Es usted de este país?" Los rasgos autóctonos indígenas delataban al simple individuo que caminaba cabizbajo. No pudo más. Soberbia y simpleza fueron los detonantes de aquella novela mal contada por el omnisciente narrador. "Disculpe, no puedo seguir mi rumbo. Adiós."
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Agradeceré su critica, todos aprendemos en el camino.